Pueblos cholultecas: Contundentes batallas por agua, tierra y vida, Parte 1  

Foto: Fuera Bonafont. Global Atlas of Environmental Justice

Muchos pueblos originarios y comunidades urbanas y rurales se han inspirado en la experiencia zapatista. En México, el CNI, “la casa de los pueblos” es un referente notable que articula y comunica resistencias. Destacan los pueblos cholultecas con su contundente batalla por la vida y su habilidad para enfrentar y sortear gobiernos, empresarios y los siempre renovados aparatos “disuasivos”, manipuladores y represivos.

La persistencia y aguerrida resistencia de los pueblos originarios de México y el mundo es sin duda uno de los obstáculos más firmes que los planes de desarrollo y acumulación capitalista en el siglo 21 encuentran por doquier. Están en Canadá, Gabón, Mongolia, Nueva Guinea, Brasil y de hecho en la mayoría de países del mundo. Desprecian el consumismo mercantil, son guardianes de bosques, selvas, praderas, tierras comunales, ríos, lagos y mares. Se rebelan tenazmente haciendo uso de su larga historia contra colonialismo y exterminio. Al levantarse, abanderan a la humanidad más consciente frente a la tormenta que sin control recorre el planeta y amenaza convertirse en un torrente de colapsos sociales y civilizatorios.

Las innumerables experiencia de lucha y resistencia de los pueblos originarios constituyen un gran memorial que se enriquece día a día mientras las formas de vida creadas por el capitalismo van tropiezo tras tropiezo empobreciéndonos y ahogándonos en una feroz barbarie. Para los y las de abajo, crisis, catástrofes, confrontaciones, guerras, genocidios ya son panorama cotidiano.

En México se distingue el brillante movimiento zapatista que con treinta y un años de vida muestra en los hechos que otro mundo es posible con valores y prácticas que promueven autonomía anticapitalista y vislumbran la posibilidad de un futuro con libertad, justicia y cuidados mutuos. Un antídoto a la industrialización distópica que el mundo capitalista nos vende o impone como horizonte único.

Muchos pueblos originarios y comunidades urbanas y rurales se han inspirado en la experiencia zapatista. En México, el Congreso Nacional Indígena (CNI) “la casa de los pueblos” es un referente notable que articula y comunica resistencias. Y son muchas las luchas que los pueblos están dando digna y valientemente alrededor de todo el llamado México. Una de ellas son los pueblos cholultecas con su contundente batalla por la vida y su habilidad para enfrentar y sortear gobiernos, empresarios y los siempre renovados aparatos “disuasivos”, manipuladores y represivos.

Los pueblos cholultecas tienen una larga historia. Habitan el hoy llamado estado de Puebla desde al menos 5,000 años. En la Tercera asamblea de pueblos originarios de la región cholulteca se congregaron 27 pueblos originarios de los municipios de San Pedro Cholula, San Andrés Cholula, San Andrés Calpan, Nealtican, Cuautlancingo Juan C. Bonilla, Tecuanipan y Santa Isabel Cholula. Estos pueblos habitan en las márgenes de los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl. El Río Metlapanapa nace de las faldas del volcán Popocatépetl, atraviesa el municipio de Juan C. Bonilla y cruza por más de 50 comunidades campesinas para desembocar en el Río Atoyac, uno de los más contaminados de México. En las comunidades aledañas al Metlapanapa, los pobladores se han dedicado por siglos al trabajo del campo, a la siembra de maíz, frijol, hortalizas, frutas y cría de animales.

La lucha de los pueblos cholultecas es larga, compleja y multifacética. El desarrollo industrial e inmobiliario de Puebla, y en particular de su capital Puebla de Zaragoza, urbe sedienta y contaminante donde habitan casi la mitad de la población del estado, más de tres millones de personas, amenaza la existencia de los pueblos del estado. El crecimiento de Puebla, su progreso pues, como la de casi todas las urbes del país, depende del despojo creciente de aguas y tierras de pueblos circundantes. Les roban tierras y aguas o usan tu territorio como basurero. Pero su crecimiento desmedido se topó con la resistencia de los pueblos cholultecas, habitantes primeros del estado de Puebla.

Foto: Río Metlapanapa vive, por Verónica Mastretta, Nuestro mundo (2019)


Defensa del Río Metlapanapa

En agosto de 2019, los habitantes de los municipios de Huejotzingo, San Martín Texmelucan y Juan C. Bonilla denunciaron que cientos de empresas pretendían desechar sus residuos y contaminar el río Metlapanapa.

En una asamblea comunitaria, forma organizativa que les ha permitido luchar eficazmente, informaron que un parque industrial llamado “Ciudad Textil” en Huejotzingo, Puebla, pretendía arrojar sus descargas industriales en el Río Metlapanapa. Lo han hecho por años en el río Atoyac, ya profundamente contaminado, y ahora pretendían arrojarlos al Metlapanapa.

Foto: Río Metlapanapa vive: Compañera toma muestra.
Por Daliri Oropeza, Pie de página, Octubre 2019

Con base en investigaciones, los pueblos encontraron entre los desechos industriales materias tóxicas como plomo, arsénico, mercurio, cianuro, zinc y huevecillos de helminto. Sacaron muestras de las llamadas “lagunas de oxidación”, que no son sino depósitos improvisados y expuestos a la intemperie que serían desaguados en tubos enormes hacia el Metlapanapa. Los pueblos denunciaron que esas sustancias tóxicas propician cáncer, leucemia, insuficiencia renal, abortos espontáneos y afectaciones respiratorias, entre otros daños. Ante la fuerza de la evidencia, los industriales trataron de ocultar su fechoría arguyendo que su intención era limpiar el Río Atoyac -que ellos contaminaron- ¡pero entonces requerían desviar los tóxicos al Metlapanapa! Así, para los pueblos cholultecas, hacer investigación y aliarse con comunidades científicas comprometidas con la vida es una estrategia clave de conocimiento.

Los pueblos también informaron en la asamblea que autoridades municipales, estatales y la entidad federal llamada Comisión Nacional del Agua (Conagua) habían ya autorizado ese proyecto.

La asamblea concluyó que harían lo que pudieran para proteger el río y detener la construcción de ese drenaje. Se propusieron organizarían foros y denuncias públicas, buenas armas de lucha que han sido muy efectivas en su movimiento. Información, denuncia y difusión han sido claves para fortalecer su lucha. Pueblos unidos de la región cholulteca han hecho un uso efectivo de la radio y de las redes sociales. Radio Comunitaria Zacatepec sirve a las comunidades locales contrarrestando las calumnias y mentiras de la prensa institucional. También cuentan con un portal de Facebook. Primero fue “La Flor Peri Odico”, luego atacada y finalmente “terminada” por la plataforma. A partir del 19 de junio de 2024 le siguió el portal El Tekpatl que desde entonces ha conectado el movimiento con el mundo, brindando información veraz, oportuna y combativa y dando a conocer los pasos de la lucha. Con más de 13 mil seguidores, este portal es un arma formidable de rebeldía.

Poco después, pobladores del municipio Juan C. Bonilla tomaron las oficinas del municipio exigiendo que el edil actuara contra el proyecto de los industriales de Huejotzingo. A traición, este funcionario aprobó el proyecto aunque en su campaña electoral un año antes se había comprometido a no hacerlo. Asimismo, pobladores de Santa María Zacatepec tomaron la carretera federal México Puebla justo a la altura del aeropuerto de Huejotzingo. Pueblos unidos reivindican la acción directa comunitaria como arma crucial en lucha. Esto en contraposición a los esfuerzos del gobierno de encasillarlos en negociaciones interminables que suelen terminar en callejones sin salida, chantajes o acuerdos desfavorables tipo “te doy un deportivo pero aceptas el desagüe al río”. La acción directa que practican es colectiva pues cuenta con el consentimiento y respaldo de los pueblos mismos.

Para el 30 de octubre, mujeres cholultecas, protagonistas cruciales, organizadas como Guardianas del río Metlapanapa y sin más armas que sus cuerpos, rabia e integridad frenaron las máquinas constructoras del desagüe y enfrentaron policías y militares. El poder del capital se topó con la determinación de las compañeras.

Foto: Guardianas del Río Matlapanapa. Portal de Facebook

Las cosas no quedaron ahí. Las comunidades cholultecas se movilizaron para tejer alianzas con otras poblaciones aledañas al río Metlapanapa. Sin dejar de presionar al gobierno, Pueblos unidos invertían sus energías en el diálogo y la articulación con los y las de abajo, en crecer en conciencia y consolidar el movimiento más que en desgastarse en buscar negociaciones con empresarios o funcionarios.

Nada extraña la respuesta sucia del mal gobierno: difamación, intimidación, amenazas y represión. El 30 de octubre, mientras varias personas recibieron amenazas de muerte, OroNoticias reportaba que elementos de la Guardia Nacional atacaron al plantón, donde había mujeres y niños, con gases lacrimógenos y balas de goma. El saldo fue de 12 personas heridas. Aun así, el plantón se mantuvo. Eso sería imposible sin la voluntad consciente y masiva de los pueblos cholultecas.

Para documentar todo lo que ocurría y gracias a las alianzas que se fueron tejiendo, fue posible formar una Misión Internacional de Observación al Río Metlapanapa, la cual se convirtió en otra faceta más de la compleja estrategia cholulteca de lucha por el agua y la vida.

Después de dos meses de lucha, la arrogancia del capital empieza a desmoronarse ante la resistencia de los pueblos. El 30 de enero de 2020, en rueda de prensa los socios de la Cámara de la Industria Textil Puebla Tlaxcala (Citex) declaran que las protestas han generado pérdidas por medio millón de pesos. A su vez, el gobernador de Puebla, Miguel Barbosa Huerta tuvo que tragarse sus palabras. El 17 de enero todavía aseguraba que la obra de desagüe continuaría, pero el arresto ilegal del activista Miguel López Vega fue su golpe de gracia. La presión popular obliga al gobierno a liberar a Miguel y al presidente AMLO a tomar cartas en el asunto. Las voces contra el proyecto se van multiplicando así como las evidencias de ilegalidad de permisos requeridos por el gobierno mismo. A principios de febrero, un juez federal ordena protección al Río Metlapanapa y suspende las obras de drenaje. De inmediato, el gobernador de Puebla y el ayuntamiento de Juan C. Bonilla cambian de parecer y declaran que siempre defendieron la salud de los pueblos y buscaron soluciones a los habitantes del municipio.

Más de dos años después, en agosto de 2022, el gobierno de Puebla clausura permanentemente el proyecto de desagüe. Pero como conclusión puede decirse que no fue el gobierno sino los pueblos quienes clausuraron ese proyecto de muerte.

Foto: The Altepelmecalli in Puebla: from a Bonafont plant to a symbol of Resistance. Por Hermann Bellinghausen, Chiapas Support Committe, Feb 2022

Rebeldía contra Bonafont

Un año después, los pueblos cholultecas inician otra batalla, esta vez contra la corporación multinacional Danone y Bonafont, su filial en México. La importancia de esta batalla y el golpe contundente que propinaron a la trasnacional proyectaron a la comunidad cholulteca como un referente mundial en la defensa del agua y la vida.

La historia del embotellado mundial de agua potable y de la industria de las “botellitas” y los garrafones de agua constituye un compendio del auge de la fase capitalista del despojo como mecanismo esencial de acumulación.

No han pasado más de cuarenta años. Antes era posible abrir la llave y obtener agua potable. Era posible nadar y navegar en ríos de la ciudad. La siembra y producción de alimentos era posible con pozos; el agua era de los pueblos.

Luego vino el neoliberalismo y CONAGUA. Fue una especie de hechizo. Nos hicieron creer que los garrafones y las botellitas de agua eran progreso, estilo y salud. La industria embotelladora creció exponencialmente y se fusionó con la refresquera. Cuando el hechizo se rompió aprendimos que el agua embotellada es estéril y que el plástico de las botellitas es cancerígeno y produce montañas de basura. Cuando comprendimos el engaño la industria del agua ya se había consolidado. El servicio público de agua potable cayó en crisis aguda.

Foto: Acerca de Bonafont: Somos la 1ra marca de agua embotellada en México.
Publicidad en AguaBonafont.com

Fue entonces que los pueblos cholultecas nos hicieron ver otros perjuicios profundos de la industrialización del agua.

Mucho se ha publicado de la lucha cholulteca contra Bonafont. Un pueblo contra un gigante trasnacional ¡donde el ganador fue el pueblo!, aunque, como siempre, es un triunfo temporal contra un poder que siempre está al acecho. La historia del cierre y la ocupación de la fábrica de agua de Bonafont le ha dado la vuelta al mundo.

Según el reportaje de Camila Tecpatl, Danone es una empresa transnacional francesa, dueña de la embotelladora Bonafont en México pero también de las empresas internacionales Evian y Volvic, así como de Aqua en Indonesia, Mizone en China, Salus en Uruguay, Hayat en Turquía, Fontvella en España, Zywiec en Polonia y Aqua d´Or en Dinamarca. Un monstruo multinacional que dice ser el vendedor número dos del mundo de agua embotellada. Y su filial en México no es cualquier cosa: 4.1 millones de dólares en 2020, 15% de sus ventas mundiales totales.

Danone llegó a México en 1974 produciendo leche y yogurts. Sigue con los lácteos pero su bocado mayor viene de Bonafont, la cual compite con Coca Cola y Pepsi como los grandes del mercado nacional de aguas. En Puebla llegó comprando Arco Iris, una embotelladora local. El gobernador Manuel Bartlett le abrió las puertas y otorgó permisos –ilegales por cierto- para succionar el agua. Quien sabe a cambio de qué prebendas. La oscura Comisión del Agua (CONAGUA) creada en 1989 por el presidente Salinas de Gortari vino a legalizar y santificar el saqueo otorgando “concesiones” de agua a todo tipo de corporaciones a diestra y siniestra. Un escándalo.

Cual parásito, Bonafont se chupó, literalmente, el agua y la vida de los pueblos cholultecas. Después de 29 años operando redujo el nivel de pozos artesanales hasta secarlos. Pueblos unidos calculan que Bonafont extraía un millón 641 mil litros de agua diarios desde el municipio de Juan C. Bonilla. Esto es, el equivalente al agua que podrían obtener 250 mil personas. El saqueo afectó gravemente los cultivos, acabó con árboles frutales y diezmó la milpa. Peor aún cuando las lluvias empezaron a escasear, en parte por la crisis climática, en parte por el bombardeo de Volkswagen Puebla contra las nubes para ahuyentarlas. Los pueblos se desangraron, la migración se disparó, la precariedad reinó en la zona.

La acción directa se impuso de nuevo. Los pueblos hicieron llamados a las autoridades y organizaron protestas diversas pero no recibieron más que desprecio. “El 22 de marzo del 2021 –escribe Camila Tecpatl- los pueblos nahuas decidieron hacer valer su propia ley, la ley de la vida, y decretaron el cierre definitivo de la empresa Bonafont-Danone.” Poco después, el 8 de agosto, la fábrica cerrada de Bonafont fue tomada y transformada en un centro comunitario llamado Casa de los Pueblos Altepelmecalli.

Foto: Altepelmecalli: La casa de los pueblos. Por “¡Lützerath vive!¡Detengamos el carbón y luchemos por la justicia climática global!

Duro golpe contra el sistema capitalista. Afectó gravemente el nombre y prestigio de la empresa Bonafont, dice Tecpatl. Además fue un atentado contra la propiedad privada capitalista, un ejemplo vivo a favor del común, dirían los pueblos zapatistas de Chiapas. El gobierno poblano quedó paralizado, incapaz de evitar la ley de los pueblos.

Foto: Bienvenida al “Encuentro de científicxs por la vida”. Foto de Jana X.
Avispa Media Sep 2021

Tras el cierre, el agua regresó. Los pozos se volvieron a llenar de agua, los ríos y canales que se habían secado resurgieron. “No es sequía, es saqueo”: la certera consigna tantas veces gritada se corroboró en esta región. Esto fue un ejemplo contagioso de lucha por la vida. Activistas de Europa, en particular de Francia donde pelean contra Danone vivieron a hermanarse con los pueblos cholultecas. En estos meses hubo de todo en el Altepelmecalli: encuentros, foros, festivales, talleres.

Tratando de asimilar el golpe, el gobierno contraatacó el 15 de febrero de 2022. En la madrugada llegaron centenas de militares, policías estatales, policías municipales, grupos tácticos, perros y policía privada y atacaron el Altepelmecalli. A punta de metralla desalojaron el lugar, se robaron todo lo que pudieron, borraron los murales y clausuraron el sitio. El repudio nacional y mundial fue tremendo. “México, Alemania, Kurdistán, Francia, Inglaterra, Italia, Estados Unidos, Colombia, Venezuela, Suiza, Guatemala, Bolivia, Perú, Argentina, Chile, España, Ghana”, dice Tecpatl.

Si bien recuperaron las instalaciones, el mal gobierno y la empresa Bonafont no se han atrevido a reiniciar el saqueo del agua. Saben lo que viene si lo intentan.

Pueblos unidos está alerta y sabe el valor de sus palabras. Los desalojaron de un espacio, pero dicen que el Altepelmecalli no es un lugar sino un proyecto que renace y crece en múltiples espacios. Y por ahora Danone no tiene más remedio que ir a buscar otros lugares donde saquear agua para mantener sus proyectos de muerte.

Continuará….


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